martes, 30 de noviembre de 2010

Comienzo a sospechar

Que la maldición (¿o bendición?) de Dorian Gray que mis padres me heredaron pesa para ser una señorita coordinadora de estación radial. Parece ser que con mi look de alumna no me queda más que disfrutar de los beneficios hasta que cumpla 40.


Habiéndome exiliado a la cabina por el frío de la chingada que hace en la oficina (sépanse, queridos y escasos lectores, que en el penúltimo piso nos encontramos totalmente lejos de la mano de Dios - que no Maradonna - y aquello está muerto para estas fechas), me he encontrado con una visita inesperada. Ella dijo ser "representante de un grupo pop" y yo sospeché por su misteriosa descripción que se trataría de un pez gordo. Pero qué equivocada estaba.

Sin restar seriedad al asunto - con todo y que su servidora ha dejado el decoro del tacón por el zapato de piso, contrario a lo que Lupe Esparza recomendaría - la invité a pasar a la oficina... y sopas, que me zorraja un disco con unos güeyes en la portada que parecen estar posando en algún confín del Plan Sexenal. ¿¡Qué pedo!? De ahí en adelante me fue imposible concentrarme en otra cosa que no fueran sus uñas de acrílico con una pequeña Torre Eiffel con todo y la lunita en el cielo estrellado que simulaba con una capa de barniz morado y diamantina. Debo... concentrarme... en... ¡acrílico! ¡Niurka Marcos! ¡No puedo dejar de ver sus uñas!

Jamás entenderé a las personas que pueden realizar toda actividad diaria con esa suerte de artificios. En fin, que me he enclaustrado en la oficina de nuevo, contemplando el disquito que me han venido a enjaretar.

Y sin más, me voy a pensar en las uñas postizas. Tal vez eso me falte para ganar la formalidad de una señorita coordinadora de la estación - profesora.


He de volver, esos alumnos no se van a reprobar solos.


martes, 23 de noviembre de 2010

El poeta no ha de ser simplemente un artista, debe ser un vidente. Su destino no es el cielo azul, sino el abismo sin fondo de lo desconocido. El poeta tiene que convertirse en el gran enfermo, el gran criminal, el gran maldito y el sabio supremo.



Arthur Rimbaud


Cual visita de doctor

Y chíngate-esta-el-cerebro-se-me-secó, me veo en la penosa necesidad de hacer una entrada breve. Nah, tampoco andaba de parranda - si me preguntan, esa es la parte triste - sino en chinga loca siendo una persona con obligaciones fiscales. Esto de ser persona de bien va a matarme.


Más noticias por venir - prometo no escribir la siguiente entrada el día del Juicio Final.


Que tenga asté un sabroso cierre de mes.

jueves, 22 de julio de 2010

No jodas.


No, no jodo, es en serio (aunque aparece al revés, no es de mentiritas).


Nos vemos en el Auditorio. Aunque tuve que sacrificar uno de primera fila, pero es suficiente en lo que ahorro para verlos en Francia ): Nomás comparto mi dicha, que dicho sea de paso, me llevo a la ducha que allá es mucha.

*Corre en círculos, con emoción*

¡He de volver!
(Aplican restricciones)


viernes, 16 de julio de 2010

Changos

Realmente deprimente. La noche de anoche (¡ay, qué noche la de anoche!), su servidora se levantó como muerto viviente con tantas ganas de hacer pis como un ser e ultratumba puede tener. El caso es pues, que terminada mi labor, me topé con el ruidero de unos manos presumiblemente beodos (ya ven, ¿en qué me estoy convirtiendo?) que gritaban al ritmo de tonadas de terrible procedencia, presumiblemente de Joan Sebastian. Un tipo malacopeaba y se escuchaban los traspiés en la escalera de los departamentos. De ahí todo fue peor, me seguía levantando en los puntos climáticos: el griterío, la chilladera y el azotón de dos que tres de los individuos. Dígame usted, ¿en qué momento me convertí en parte de los que se quejan de los ebrios en lugar de ser parte de la horda? O probablemente me caló más su pobre elección de música.


No cabe duda de que el verano me hace daño (carita triste / ícono de popó de GMail).

Highlight del día: "Andrea Legarreta usa mucha fantasía... pero muy barata."

Hasta ahora, no hay nada en la tele. Sólo quiero ir a ponerles unas rolas de la Dúrcal a todo volumen a los tipos que jodían anoche, con una grabadora a lo Vanilla Ice. Verdá de Dios.

Y ya. Mejor vuelvo cuando haya balazos o algo.

Feliz ver-ano, estimables.

*Se va bailando al ritmo de In The Summertime*
(Lo sé, FAIL)

jueves, 15 de julio de 2010

Güele a viejito

Y que yo les pasaba la crónica de Sir Paul y que lo leían.


Yo no estuve aquí y ustedes se enteraron fortuitamente. La mejor crónica del concierto que nadie pudo haber escrito (y casi se me va "escroto" en lugar de escrito, WTF). - Bueno, no.

Mi crónica, pues:
http://revistaeltopo.blogspot.com/2010/06/proposito-de-sir-paul.html

Y miren que ya me andaban diciendo que la entrego casi casi el Día del Juicio Final, pero es que a una se le olvidan las cosas...

¿Habré dejado la estufa apagada?


Ah, y sigan a la Revista El Topo. Ahí nomás, una cura para el aburrimiento. Quiobo.


Arrooooooz.
*La Morena De Fuego

domingo, 6 de junio de 2010

Lo sabía





Ya decía yo. Los pavos vienen marchando para vengarse, mis teorías de conspiración sobre las aves de corral no se quedaron en este post nada más. Sácate, ya hasta dejan mensajes de advertencia en las jeringas para humanos. Oh, la humanidad.

jueves, 3 de junio de 2010

Quiobo

Mi papá, inconsciente de que habría un partido el día de hoy, vestía una camiseta - souvenir que leía "Italia".


- "Ya después me di cuenta de que estaban viendo el partido en Sanborn's, todos se me quedaban viendo."

Amo a mi familia, distraída hasta la médula.

lunes, 31 de mayo de 2010

Cinco infamias

Y no de las chidas. Bueno, al menos no como las mías de chidas.


Como inventario de una de las mejores experiencias de la existencia (involuntariamente larga, a su parecer) de su segura servidora, es decir, el concierto de Sir Paul McCartney, he sentido la obligación de compartir con ustedes una lista de artículos que uno debe evitar si está en busca del llaverito, la tacita o cuanta madre se le ponga enfrente para el recuerdo. Cuando uno se topa con el tipo de vendedor que es capaz de escribir Pol Macarni en un caballito de tequila con repujado y demás preciosuras, simplemente hay que guiar al consumidor para evitar las siguientes atrocidades:

  1. La chamarra de mezclilla con el nombre del cantante en cuestión bordado en la espalda. Terribles. Absténgase a menos de que sea una especie de señora cuarentona que piensa que las chamarras de mezclilla cortas son muy "modernas" (dígase en tono de tía que uno evita porque cree ser parte de la "chaviza"). Ahora que si quiere hacer el juego del atuendo, póngase unos pantalones de mezclilla cuasi-blanca hasta las axilas. Ah, no. Seguro ya los tiene, a juzgar por su elección.
  2. Playera desteñida con el nombre bordado en un color que no combina. Oquei, éstas son aún más terribles. A menos de que sea usted una especie de don que las colecciona en todas las tonalidades del desteñido artesanal de su infancia, evítelas si no quiere parecer cuarentón a los veinte.
  3. El póster con mala ortografía. De acuerdo, uno pone pósters si se quiere ver noventero - Pero no vamos a empeorar la situación poniendo uno de Paco de Lucía para que todo mundo se entere de nuestra edad. Snif. Por Dios, las impresiones en tinta plata que se le queda a uno en los dedos a la menor provocación no le favorecen al rostro de Rocío Dúrcal - ¿o qué estará de moda entre los jóvenes ahora?
  4. Sudadera Adidas de imitación con la banda/cantante estampado en la espalda. Peor todavía si se trata de una impresión de dudosa procedencia que reza "Paul McCartney" y en realidad tiene un monigote con enorme cabeza y un pedazo de pierna mocha porque el trabajo de serigrafía en realidad fue elaborado artesanalmente con una plantilla cortada con cúter (o cutter, agringadamente).
  5. Camiseta de 'la sele' con el nombre del cantante / banda en la espalda. Gacho, mano. A menos de que estemos hablando de que son Soda Estéreo o los Babas, los Auténticos Decadentes u otro noventero argentino, no hay justificación. Suficiente tengo con los manos que venden imitaciones de camisetas de los güeyes que hacen sándwiches en la tele y no me dejan pasar por su auto de comercio ambulante.
Y con el lapsus de amargura, yo nomás digo. Del concierto... excelso. Sí, yo vi a Sir Paul y se lo podré contar a mis nietos si hay tales. Y si no es que terminé con veinte gatos, debajo de un puente y con un sombrero de papel aluminio. De todos modos, a alguien habrá que contárselo. Me quedo sin palabras que le hagan justicia a esa maravilla de espectáculo.

Esperen la crónica, pues.

Me voy a pegar la pestaña. O clavar el pico, el que caiga.


¡Volveré!
La Morena de Fuego*

martes, 11 de mayo de 2010

Noticias desde la zona conurbada

En uno de aquellos paseos, tan bellos bellos... En realidad, sólo un viaje involuntario a la Hermana República de Coacalco-Tultitlán (donde es un hecho científicamente comprobado que el conteo de congales varía diario, aumentando de modo inclemente cada veinte minutos), tuvimos a bien detenernos tras un taxi que, orgulloso, exhibía el mejor de los logotipos. Agárrense, genios publicitarios:




Soy fan.
Nota mental: Intentar encontrar el jingle perfecto para Radio Taxis Talibanes. Veinte puntos por la impresión a dos tintas con turbante verde. Sublime.

martes, 27 de abril de 2010

Vergüenza gratis (pregunte aquí)

INT. "Oficina" (ínfimo espacio con computadoras ancianas) - DÍA.

Martes de chingado calor, se pega la ropa. La Morena de Fuego intenta concentrarse ante la pantalla de un vejestorio informático. El aire acondicionado bufa, despidiendo aire caliente en lugar de frío.

VALERIA.- Changos, mi computadora no abre la radio por internet. Maldito vejestorio... (pica el antaño mousepad con furia). Estoy condenada a vivir sin música en el trabajo (expresión de ¡oh, la humanidad!)

CHICA NUEVA DEL TRABAJO CUYO NOMBRE NO RECUERDO.- No te preocupes... ¿quieren que ponga música?

VALERIA.- Va, adelante (suspira con alivio).

Acordes salen del ordenador Mac de la chica, al tiempo que ella se dispone a cantar.
Es Arjona. Te conozco desde el pelo...

VALERIA.- (coloquio interno) ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! *Espiral hacia abajo*


domingo, 25 de abril de 2010

Buzón de quejas

Saliendito del concierto de Yann Tiersen, cómo no. Viendo la chafísima televisión de domingo y descansando entre los múltiples pliegues de mi playera de Metalli-fuckin'-ca (azotando la mata), llego a los ojos de los estimados lectores para quejarme amargamente... Bueno, poquito. El caso es pues que, aún sin haber encontrado ni un souvenir decente antes de entrar al recinto, mi hermana y yo tuvimos que forzar la entrada porque a su servidora realmente le urgía usar el servicio. Recibidas por una amabilísima señora en los sanitarios, procedí a establecer mi apuesta: la audiencia se habría de componer de 1/5 de dones, 3/5 de posers (entre chicas que creen que Amélie es LA película, güeeeeee y güeyes que usan gafas como las mías, haciéndome avergonzar inevitablemente) y 1/5 de personas que sabemos quién fregados es el dude que se presentó.

Blah... Comenzaba la función y corroboré una vez más la mentada especulación: dudes con sombrerito (porque oh, verse como William Levy Región 4 no está peleado con ser cool), chavas que pretendían ser europeas sin bañar y otros tantos especímenes desfilando frente a su servidora. Sublime. Al fin tuvo a bien subir al escenario el francés intérprete de 'Bagatelle', yo estaba poseída al verlo tocar, tuve a bien elevarme brutalmente. Todo un placer, mano. Y de repente, que comienza la chingadera: dos coyoacanescas corrieron frente al escenario, seguidas por otro par de pendejos que, al cabo de unos cuantos minutos, se convirtió en una auténtica congregación de nalgópidos - y digo nalgópidos porque el güey de enfrente de mi sólo me dejaba ver aquella parte de su humanidad pese al buen lugar que teníamos, tomando fotos y siendo reprendido 979678678700'456321 veces a consecuencia de ello. La puritita bilis, mientras otros tantos sujetos se arremolinaban para actuar como si estuvieran en un concierto del Tri. Ante la lamentable escena, aderezada por sus gritos de "Ai lob yu, Llan", nomás me esperaba escuchar un desgarrador grito de petición "¡TRISTE CANCIOOOOOOÓN!".

Con todo, tuvimos a bien ser felices y movernos a un despoblado claro sin gente para escuchar a Yann dejar las tripas en el escenario, como se debe. Maravilloso.

Al término, yo me seguía imaginando colgada de un cable cual liana gritando "¡Los odio...!", a lo vengador aventando una cubeta con tripas de cerdo. O algo así... porque para eso son los palcos... ¿o no?

Bueh. Habiendo vaciado el buzón de quejas, debo informaros que todo marchó medianamente decente. Sin la gente que bailaba como si hubiera asistido a ver a Panda, me la pasé chulamente.

Y bleh, que ahora comienza la semanuca y nomás me queda decirle "pase asté". Pues ya, a comenzar con la joda :D


Ya, ya... postearé más seguido.
Por cierto, se acaba abril, no sean codos y échenle una leídita a la Rolling Stone.


Ah, y recuerden: Sufragio efectivo, no reelección.
La Morena de Fuego*

viernes, 23 de abril de 2010

Inenarrable...

... dolor. Debo... evitar... babyshowers.



Si no le dan ganas de quitarse la vida después de ser testigo de semejante barbaridad, merece usted mi respeto.

A mis 23 primaveras...

... ya no estoy para estos trotes. No andaba muerta, aunque sí bastante madreada por el estrés de mi maravillosa adicción al trabajo, que ni de parranda.

Además, el día de hoy siento vivir al lado de una casa con piscina con tipos que sólo usan palabras como "mami" y "perreo" intercaladas con balbuceos de latinos radicados en Miami rodeados de chicas a medio encuerar. Nálgame Dios. Y, escuchando a los vecinos bailar al son de canciones que hablan de las bienhadadas redondeces femeninas, yo voy a descansar las mías al lecho, que mañana madrugo y trabajo (ya sé, EPIC FAIL).

De cualquier modo, no podía despedir la semana sin la foto del momento (hasta ahora mi elección top de logotipos de todos los tiempos y aquéllos que están por venir): la cajita de uno de mis salvavidas intestinales:



¿Ya viste? Tiene un intestinito... ¡y forma una "ese"! Qué jocoso.

En fin, me he de retirar, no sin antes presumirles que el domingo voy a ver a Yann Tiersen. Quiobo.

Queda de ustedes quien los quiere* y no los olvida**,
La Morena de Fuego.

*Bueno, sólo a algunos.
**Sí, no los olvido aunque no postiiiiieé.

jueves, 1 de abril de 2010

Resultado: FAIL

Con la novedad, estimadísimos y estimadísimas, de que las vacaciones de Semana Santa llegan a su fin. Después de una amena semana de cero negreo, les traigo a ustedes el resultado fallido de dos días de detox fingido: resulta pues que me animé a intentar desintoxicar (a medias, porque seguía fumando para reírme traperamente) mi cuerpecito con las madres new age que este dude sugirió. Resultado: FAIL. Después de un día de sentirme del carajo, pequé, estimadísimos, atracándome una ensalada, que no un pastel o cosas d'esas.


Resumen: Viva la medicina occidental.

Bleh, que no ha pasado demasiado, nomás pa' ponerles al tanto de mi poco emocionante vacación. Un excelente té esta tarde con el estimadísimo colega Pablo - que tiene a bien leer esta sarta de sandeces - y un connato de choque con unas patrullas manejadas por simios como el chofer de Krusty. Sólo que mal amaestrados.

Ah, y lean El Topo, donde colabora su servidora junto con muchos otros buenos manos. He ahí. Y ya salió la RS de abril. Hendrix en portada, a güevo ¡!


Disfruten sus mercedes las bondades de la ciudad vacía.
--- End of message ---


sábado, 27 de marzo de 2010

Muérete de envidia, Woody

Ah... la vacaCEÓN para la ocacEÓN que nos ocupa. Por fin les cuento, queridísimos y escasos lectores, que me encuentro fuera de la joda que me han acomodado desde que me hice un causante ausente - cautivo y obsesivo en la chamba. En mis momentos de working for the man, agradezco la triste escena de estar embutiéndome unas pasitas con chocolate mientras veo un programa de concursos *EPIC FAIL*


De cualquier manera, después de enterarme de que he las ciencias sociales pasaron de moda y yo sigo siendo un vejestorio de poco más de veinte, me he dado el tiempo para contar una que otra nimiedad, acá entre nos. El caso es que puedo presumir que el mismísimo Woody se hubiera muerto de envidia al no poder concebir uno de los episodios más bizarros de mi vida. Ignoremos al sujeto del programa de concursos con la cara tan grasosa que sería un peligro permitirle manejar y ubiquémonos en una tarde de sábado con la ropa pegada al cuerpecito entre el tráfico del aeropuerto. Un mar de coches, mentadas de madre y el clásico olor a caño. Ahora, el escenario se hace todavía más divertido: unos tipos con pinta de golpea esposas atraviesan la calle a riesgo de ser atropellados, sabiendo que su sensual gesto de macho mexicano les salvarían de ser aventados por uno que otro Tsuru con flamitas a los lados y balazos de calcomanía en el coche: Ciudad Neza y una avenida sabrá dónde.

¿Qué nos trae acá, mis estimados? La tortura más terrible que su humilde servidora ha sufrido a últimas fechas, peor que un ataque de colitis o la sensación de que un vaso sanguíneo se les ha reventado en el cerebro. *sonido de misterio* EL DOCTOR NEW AGE.

Paso a explicar: tanto mi progenitor como mi hermana sufren de terribles migrañas, y después de tratar con toda onda pensada y por pensarse, cayeron en manos de un dude que es un prodigio o sabe qué cosa. El caso es que después de despegarnos la ropa y querer besar el suelo cual el Papa tras llegar, nos encontramos cara a cara con un dude con camisa de manta blanca y cabellito largo con un colguije como ese que te quieren enjaretar los vendedores cada vez que vas a las Pirámides. El consultorio, limpísimo y oloroso a guardado y ajo. Todo iba viento en popa, mientras el individuo (que a decir verdad me imaginé tocando los bongós en un jardincito de CU) nos preguntaba nuestros respectivos males, con unas ondas de pajaritos cantando de fondo.

Tratando de mantener la calma, me vi en la repentina conciencia de que el efecto de cascada que se supone era relajante, me provocaba ganas de hacer pis. Pa' pronto, el mano decidió sacar un plumón de pizarrón blanco y, agarrándonos incautos, procedió a hacer preguntas sin fin. Cuando llegó a su servidora, comenzaron las incomodidades: los movimientos intestinales. Fue ahí que me di cuenta de que tengo un don oculto: pude contener la risa mientras pasaban 20 maravillosos minutos hablando de cada uno de los atributos de las heces. Puntos para la idea para romper el hielo en las fiestas.

Después salió el peine y la idea jipi de la energía y la manga del muerto, pero las cosas se comenzaron a poner funky cuando me di cuenta de que el dude le hacía todo: osteo-no-sé-qué-madre, unas ondas de energías, tés... una monada. Pero ahora, era turno de uno de los que deberían institucionalizar como juegos de fiesta infantil: "señale los 15 defectos y chuequeces de la Morena"*. Ahí tienen a su servidora paradita con su metro y medio de estatura, escuchando cosas que ni ella sabía: resulta que tengo una pierna más corta que la otra, y en palabras del jocoso y confianzuda jipi, tengo frankenchichis, una más chica que la otra. Hay que reconocer que me dio una excelente opción alternativa: incorporarme a la vida laboral poniendo la continuación del circo de Cepillín o Capulina, con la chaparrita mocha a.k.a. la Morena de Fuego*. Eso es porvenir y no pedazos.

Acto seguido, pasé lo que me parecieron años con una compresa caliente y una manta de abuelita encima, mientras escuchaba música como de mago charlatán del cuatro en el fondo. Sublime, si eso no les relaja, esperen a imaginar a su servidora siendo amasada cual jamón curado con sal para "deshacer lo contracturado". No sabía si llorar porque el cochino verbo no existía, porque al tipo no le paraba el pico o porque llevaba ya más de cuatro horas en el malhadado lugar. Malaya, hasta me tronó cual sobador de güesos, mientras yo pensaba en agarrar una de sus esculturas talladas en madera onda coyoacanesca y sorrajarle unos buenos en la cara...

Después de la infernal experiencia y sentir que la panza se me pegaba al espinazo, por fin procedió a terminar. Juro que quería correr y retirarme del recinto tras aventarle el polvito de té en la cara para cegarlo, pero cuando al fin ansiaba el momento del pago... sopas. Que se avienta una explicación sobre la física cuántica y chingadera y media. Ya ni llorar era bueno, mejor hubiera sido ponerme a hacer danzas interpretativas con la música. Ansiando que me diera el tratamiento para largarme de ahí, me eché una extensa explicación sobre uno de los elementos del dichoso sistema para limpiar mi cuerpo de heces pulverizadas que me pueden llegar al cerebro (y temiendo llorar popis): *fanfarrias* EL LAVADO INTESTINAL. No sé ustedes, pero me siento muy reservada con respecto a mi colon... bueno, yo digo. No sé qué fue mejor: su jocosa intención de que su servidora se lavara las entrañas con 20 litros de líquido o la explicación cuasigráfica de cómo insertar una cánula por el recto (eco: por el recto, por el recto...).

A lo que yo responderé ante el incidente Allen-esco: me vale madres, soy fan de la medicina occidental.

En fin, que les he de traer más reportes de la bizarra y arranada vida que ahora me ha tocado, anegada a una sala de juntas en la chamba y compartiendo mis fines de semana con personajes como éstos. A la siguiente me lo llevo a Coyoacán, mano.

Ah, y compren la Rolling Stone de abril. Salen dos reseñas y unas traducciones cotorronas de su servidora. Bueno, yo decía.

Y ahora sí, me retiro a intoxicar mi cuerpecito con aguas negras del capitalismo mientras este dude duerme satisfecho al pensar que me aventaré a pasar dos semanas de ayuno *ríe hasta que se hace chis*

Ora sí, no prometeré más entradas... a menos que sean las que me salgan tras arrancarme los cabellitos por los dichosos reportes de los deberes laborales.

Arrrooooooooz ¡!


*Bueno, no.

miércoles, 13 de enero de 2010

Cartas de aperramiento

Con el aburrimiento de estos días en lo que encuentro una manera digna de ocupar mi tiempo (ajá - termino regularmente por dormir hasta obscenas horas de la tarde), terminé por ir por ahí... y por ahí finalmente llegué a Pabellón Cuauhtémoc. Donde hay un Chedraui: cualquier persona con sentido común iría a ese lugar por los precios bajos, aunque yo realmente me vería movida por encontrar al tipo insoportable de los comerciales que sisea cuando habla para propinarle una buena cachetada con mi guante de estambre y gritarle "¡¡Exijo una satisfacción!!".
El caso es que, estimados lectores, intenté hacer de esta experiencia algo medianamente ameno - no fuera que el tipo se me atravesara en la panadería o algo y me viera en la penosa necesidad de mandarlo a chingar a su madre. Peeeeero, el aperramiento más horrendo me dificultó mantener la buena voluntad: llegando a la parte de las verduras, una cola enorme para tener "Nopales de Milpa Alta". FAIL. Y no es que quisiera desesperadamente mejorar mi digestión con aquellos frutos, es que en realidad no conozco la diferencia con los nopales comunes y corrientes.

De cualquier modo, tratando de abrir paso entre la cola de los presuntamente estreñidos personajes (tamborcito de broma chacal), fui atacada por más de cinco mujeres en sus cincuentas, un tipo con una escoba gigantesca y otro que me aventó un carrito con unas madres que parecían ser refrescos de marca libre. Ya no hay respeto. Sin más preámbulo, los tres highlights:

Si usted pensaba que las fotos de Anne Geddes no eran lo suficientemente creepy, ¡no espere más! Haga aumentar la tasa de embarazos adolescentes garantizándolo desde la niñez de su pequeñita: muñecas (¿os?) Little Mommy, el bebé más creepy del mercado. Si siente que necesita que le jalen las patas en la noche, no dude más y regálelo en el siguiente cumpleaños. En diferentes presentaciones: catarina, borrego y otras madres. Pregunte por el modelo Niño Chamagoso de puente de Melchor Ocampo: inversión inteligente para los pordioseros del mañana.

Le voy a bajar la chamba a Leperchaun

Una de las incógnitas inevitables que abisman mi ser - y seguramente el de muchos otros individuos que se preguntan sobre el sentido de la vida - es la siguiente: ¿por qué las jeringas para inyectar el pavo están en farmacia? Acto seguido, también es necesario preguntarse por qué están donde ponen lo del pie de atleta. Trátese de un acto de dignificación con las aves, que merecen un tratamiento digno junto al de los humanos, o una indirecta a mujeres de doble pechuga, hay que admitir que sigue siendo un potencial detonador de la elegantísima frase: ¿¡Qué pedo!?


Para todo caso de fungicidas, visión y pavos resecos

Finalmente, había que terminar el agotador campeonato de codazo división doñil con una refrescante bebida: una bonafina de naranja recién sacadita del refri. La cuestión es que era tan pequeñita que, aún con mi metro y medio de estatura, no pude evitar sentirme discriminada como público objetivo: seguramente los individuos pequeñitos también hacen tortas de güevo y se llevan estas bonafinitas a Chapultepec. Que se mochen.


Se te pican las muelas con una de esas

Tras este cotorro lapsus de estupideces, me retiro. Esta vez, voy a rezar por Pedrito Fernandez: su corte de cabello estilo mujer policía seguramente hace llorar al Niño Dios.

La Morena de Fuego*

martes, 12 de enero de 2010

No es más que un hasta luego...

Como cuando cantan al salir de la secundaria. En la prepa, por lo menos un aplausito. Y cuando te gradúas de la universidad, sáquele a la chingada cuando hasta el rector se ríe de que sales en tiempo de crisis. Snif.


El caso es que con genuino dolor me doy cuenta de que el estimado Chidoguán, recomendado en los links, se nos va. Bueno, se nos fue. Ya estoy como mi amigo Coco cuando se lloró la muerte de Bob Ross... 12 años después. El caso es: échenle un ojo a su blog, sorpresas para chicos y grandes*.

Mientras tanto, me pregunto qué demonios con FOX. Ya que pasen los Simpson.

*El contenido de este post puede ser interpretado como material potencial de albur. Cochinos.

Mamá, ¿qué son los ismos?

Pues bien, que a unos días del amable inicio del año 2010 es justo y necesario seguir con los propósitos de la lista. El primero de ellos, bajar la panza... ¡hasta las rodillas! Para ello, es recomendable visitar Ai-Jop: la casa internacional de las panquecas, el tugurio que parece diner de carretera gabacha pero con más luz y más espacio. Yo me vi muy decente al pedir una onda de pollo, pero qué atascadero, Jesús del Huerto. ¡Oh, la humanidad!

En fin, que en el baño escuché una interesante pregunta:
Niña: Mamá, ¿qué son los ismos?
Señora: Ah, es cuando... *excusado*

Y ahí estaba yo, esperando una extensa disertación sobre las vanguardias en un recinto oloroso a humanidad cuando me di cuenta de que hablaba del cartelito de sismos en la pared. FAIL. Ya parecía que la escena se iba a convertir en una canción de Cri-Cri versión universitaria.

Tras la alegórica escena, partimos grácilmente. Una pequeña e irrelevante anécdota. Chascarrillo. Bueno, no. Nomás.

Para iniciar con las diversiones bizarras, le dejo con la foto de unos tentempiés saladitos.



Mmmm ¡! Bits-O-Bac'n. Harina con sabor a tocino. Vaya robo. En realidad no era el hecho de tener que agregarlas a las papitas nuevas del rey de las hamburguesas, sino la traducción de los ingredientes: "LA harina de soja texturizada, EL aceite de soja, LA sal, EL color de caramelo". Misión cumplida al querer mantener el espíritu redneck gabacho.

Ahora, me retiro a zamparme unos tacos sin tortilla. Snif.

Y volveré como un ave que regresa a su nidal.
Ah bueno, no.

Tschüss.
La Morena de Fuego*


Me hecho el firme propósito...


... de hacer una manda. Tengo meses sin postear, y aunque este tugurio esté bastante abandonado me ha conmovido recibir un par de comentarios *se le quiebra la voz*... Mentí. Es que el numerito del discurso está cabrón para escribirlo, peeeeeero ahora tendré tiempo de más para llenar sus ojitos de lagañas con letritas. Pero no tan cortas (espero).

Blah. Este cierre de año ha traído un par de cosas amables con él, pero con todo y que está entrando el invierno hasta donde no (tono señorial), debo resumir los gloriosos últimos meses después del gozoso descubrimiento de aquél video de la doñita nipona. Algunos highlights:
1. Me gradué y ahora me pueden llamar Licenciada Morena de Fuego ("Licenciada de Fuego" suena a superheroína venida a menos).
2. También me pueden llamar desempleada-a-medias, y estoy comenzando el frilanseo. Bueno, freelance. Honorarios.
3. Vino y se fue mi vikingo, mis amigos y amigas teutonas y el Vegas Boy.
4. Subí la Pirámide del Sol sin sufrir un paro cardíaco.
5. Descubrí que existe una íntima correlación entre la ilustración del hombre de las cavernas de las monografías de pape con el güey de Corazón Salvaje.
6. Después de un buen rato de no hacerlo, acudí a la Arena México.
7. Estoy leyendo mi cuarto libro de Murakami.

Y...

8. Me corté el cabello y ahora estoy en proceso de negación. Bueno, ni tanto. Heme aquí con corte oriental:


Una Sumire* región 4

En fin, nomás para inaugurar el año y desear a los escasos lectores un sabroso inicio de año. Sabrosísimo para su servidora y, aunque un poco atrasada, les recomiendo el último de Los Amigos Invisibles para incendiar su cuerpo con un rico mambo (¡!); o por lo menos moverle un ratito a este frío del carajo.

Me retiro, que acaban de pasar unos comerciales bien de qué pedo. No sé qué es más terrorífico: una chica se tatúa en la cadera un pack de 4 tabletas Clorets (seguro se enamoró de uno que los vendía en los altos) o el de la juventud panista no-sé-qué-pedo como onda noventas. Muy modernos, chavos.

Que arranque el año 2010, y que arranquen los posts.
¡Tururú!

La Morena de Fuego.

*Véase Sputnik, mi amor. Haruki Murakami, Ed. Tusquets.