domingo, 26 de octubre de 2008

Limón al molusco

Con la novedad, estimados deschongados, de que el día de ayer hizo que mi fin de semana valiera la pena. Con un frío de la chingada y la tentativa de ir a ver a los Simplifiers en lugar de clavarme en el Salón Covadonga (gloriosa colonia Roma, esquina Orizaba y Puebla...), esperé aproximadamente una hora y media para atestiguar el lanzamiento del Chicotito Groove, segundo disco de los jazzeros Los Músicos de José. Con la sorpresa de que entre los participantes de la kilométrica fila encontré un rostro familiar escolar (entiéndase uno de los compañeros que exponía mientras ocurría la madriza que refiero en uno de los posts anteriores) y alguna faz que en mi pasado desfiló con honores, recibí con gustosa emoción las rolas de los gloriosos músicos, quienes tuvieron por invitados a algunos exintegrantes (entre ellos el famoso JOSÉ, recibido por dos tipos detrás mío con vítores graciosos...) y nada más y nada menos que Alejandro Otaola en guitarra para una de las rolas, misma que intitula este post.

El lugar retumbaba con el bailongo que salía del alma de todos los asistentes, entre chicas jipis y otros tantos tíos de gafitas y buena onda jipsterosa... feliz me encontré de haber visto sólo dos tipos usando palestina, suficiente para saber quiénes eran los posers presentes.

Increíble el encuentro cercano.

Finalmente, y para dar inicio a la gloriosa semana, hago una atenta invitación y recomiendo el disco mencionado con anterioridad, créame señor (señorita) lector@ que no se arrepentirá.

Sin más por el momento, se despide de ustedes su servidora,
La Morena de Fuego*

domingo, 19 de octubre de 2008

De onda, mano.

Pues, con la novedad de que, con un fuerte dolor de cuello tras haber mateado durísimo durante NIN y Mindless Self Indulgence en el Motorokr Fest, les traigo la recomendación auditiva de la semana (y probablemente del mes, con eso de que ya no posteo tan seguido, puesn').

Esta banda defeña tiene por vocal a Abel Membrillo, voz ya conocida por varios podcasts y un programa de televisión que no mencionaré. En fin. Su nombre es Comando Groovy, de buena nota y rolas desenfadadas para echar el dancin': tengo mi especial complacencia en rolas como La Ramera y Karaoke.

A disfrutar se ha dicho.

Síganse deschongando, sus pareceres serán bienvenidos en esta su humilde casa.

ARRROOOOZ ¡!

La Morena de Fuego*

domingo, 12 de octubre de 2008

...

Estoy re güey.

Seguiremos informando.

jueves, 2 de octubre de 2008

Sólo se olvida lo que no se recuerda (J. Sabina)

"Y la más efectiva subyugación y destrucción del hombre por el hombre
se desarrolla en la cumbre de la civilización, cuando los logros materiales
e intelectuales de la humanidad parecen permitir la creación de un mundo
verdaderamente libre.
Estos aspectos negativos de la cultura actual pueden señalar muy bien
la decadencia de las instituciones establecidas y la creación de nuevas
formas de civilización: la represión es quizá más vigorosamente más
mantenida cuando llega a ser más innecesaria."
Herbert Marcuse, Eros y Civilización (1965)



Plata sobre gelatina
Valeria Castel

Rumor de hormigas en la Plaza de las Tres Culturas.
El calendario marcaba la génesis de un inocente día par en octubre.

"De las lunas, la de octubre es la más bella",
azoro de tres bengalas fugaces que se esfumaron,
presagiando
el deceso de la sensatez.

Gris y carmesí, contra el sucio suelo patrio
que ahora era exclusivista,
una mano tendida sobre la mierda,
enormes (¡oficiales!) ventanas dentales silbando palabras entre aplausos solemnes,
colocando un candado sobre bocas y ojos,
garantizando un mutismo invisible.

Me duelen los pies.
No siento mis brazos.
El suelo es carbón caliente.
Mi madre va a preocuparse.
Mis hermanos.
¿Dónde está Pepe?
Pisé la mano de un cadáver frío.
Huelo a muerto.

Ignorancia con pistola y tolete,
terror justificado,
cortes en la piel.

No corran, compañeros. Es sólo una provocación.

La boca teñida de sangre, salino sabor en espasmos repentinos.
Soy reportero, señor.
Estudiante. Criminal. Instancias casadas.
No queremos Olimpiadas, queremos Revolución.

Las minifaldas en el ojo público.
Hermanémonos con el mundo entero, ingresemos al infame salón del desarrollo primermundista.
Raphael cantará en el Zócalo.
"Dos, tres, muchos topilejos."

No hay estudiantes, lo juro oficial.
Sólo estamos mi esposa y yo.
Mi hijo, hijito... Armando, ¿dónde estás?
Llamados en puertas de madera podrida, respuestas ausentes.
Pinches escuincles pendejos, vean lo que ocasionan.


Ni un solo papel en la plaza.
Mírala. Prístina. Cínica.
Hoy es 3 de octubre.

Y todo terminó
con las lágrimas de Fanny Cano tras una consoladora pantalla.
Leche caliente, cuerpos hediondos en locaciones desconocidas,
y una "locura de juventud" había sido sepultada.

Impunidad: denominación de origen.